martes, 19 de mayo de 2009

Día 5: Ponferrada y su Botillo



Hoy sí que empezamos a sentir el peso del anillo. Se hace más y más pesaso a medida que nos acercamos a Mordor. Ha habido ratos hoy que hemos tenido ganas de tirar el maldito anillo a tomar por c**o.

No entiendo por qué hicimos caso al maldito Gollum al trazar la ruta, hoy hemos comenzado el ascenso por el Caradhras cuando claramente deberíamos haber pasado por las minas de Moria. En fin, ya era demasiado tarde para dar la vuelta, así que nos hemos pegado una paliza de narices montaña arriba y montaña abajo. Hemos salido con la fresca desde Astorga y parriba como dos canelos (canelo = stupid person who has nothing better to do in life than riding a bike up the mountain). Con un poco de cansancio y las primeras dudas, hemos conseguido llegar hasta Rabanal del camino, en mitad de la montaña. Los lugareños por aquí los tienen casi tan cuadrados como nosotros, así que no han dudado en decirnos que la subida era una minucia, que ellos suben el puerto en cuarta con el coche, así que "no debe ser para tanto".

Con una ligera desconfianza hemos seguido tirando hacia la Cruz de Ferro, y perdónenme el lenguaje, que está en el jodido punto más alto de la maldita montaña más alta de todo León (al menos para mi, que es lo que cuenta). Todo el rato repechos y cuestas de cuyons, con cambios de rasante que te hacen pensar que ya estás arriba para luego ver que no, que aún falta "una curva más hacia arriba", y así hasta 10 veces... Un descoloque, de verdad. Etapa rompepiernas.

Lo más bonito ha sido la bajada, que se hace por carretera con la bicicleta. Es bastante peligrosa, con curvas muy cerradas y la carretera estrecha, pudiendo encontrarte coches de frente. Caminando dicen que es peor, pero desde luego para nosostros ha sido lo mejor del camino hasta el momento. La bajada hasta Molinaseca es preciosa, en mitad de la montaña y pasando por algunos pueblos alucinantes como Acebo, muy pequeñito al que atraviesa la carretera. Bueno, decir que hemos bajado a una media de 50 km/h y una máxima de 65. Parece poco, pero deberiais probar a cogerlos por aquí pensando que se te va a ir la rueda atpc.

Ya hemos llegado a Ponferrada, sobre las dos de la tarde con las piernas absolutamente machacadas. Ha sido el peor día desde que empezamos el viaje sin duda, pero uno de los más divertidos. Mañana en teoría continuamos por las Montañas Nubladas y deberíamos poner nuestros pies peludos en Mordor, con el Cebreiro como testigo. Ésa es la teoría, porque tal y como estamos hoy, es posible que lo dejemos para el mes siguiente...

Nos hemos echado una siesta de pijama y orinal y ahora vamos a dar una vueltecilla por Ponferrada, tomar una cervecilla y esas cosas. Al mediodía nos hemos metido un Botillo típico de aquí, bastante bueno y denso al mismo tiempo. Sigo sin entender por qué no estamos adelgazando... Dormimos en el albergue de Ponferrada, muy bueno, limpio y con todo lo necesario. Recomendado si venís.

Mañana más... si podemos.

Besotes

2 comments:

Anónimo dijo...

Venga que no es para tanto, que me han comentado que hay un ciclista que se hace 300 Km al dia y sin doparse, evidentemente no es conocido.

alejandro dijo...

si hubierais optado por las minas de moria ahora no tendrías esas fotos, pero vamos que si lo que quereis es escalar a lo juanito, os puedo aconsejar un par de 8miles en la frontera de nepal.

animo que os queda poco y si cuando llegueis a santiago os quedan fuerzas os espero en logroño este fin de semana